Hay recetas que se guardan como pequeños tesoros y esta es una de las que yo guardo con más cariño.
Hay recetas que, con los años, se quedan unidas a una etapa de nuestra vida. No solo por el sabor o por los ingredientes que llevan, sino por todo lo que hemos vivido mientras las preparábamos una y otra vez.
Y esta sopa es una de ellas para mí.
Empecé a hacerla en 2008, después de pasar por un cáncer de mama. La preparé durante los casi ocho años que seguí viviendo en España y, cuando a finales de 2015 me vine a Nepal para empezar una nueva vida aquí, la receta viajó conmigo.
Desde entonces la sigo preparando también en Nepal. No siempre exactamente igual, porque hay ingredientes que aquí no encuentro o que no son los mismos.
Pero sigue conservando lo esencial. Sigue siendo mi sopa.
La fui creando poco a poco, añadiendo ingredientes que me interesaban especialmente por todo lo que iba leyendo e investigando: brócoli, tofu, jengibre fresco, cúrcuma, pimienta negra, semillas de lino, aceite de oliva…
Era una receta sencilla que preparaba y tomaba con frecuencia, a veces dos o incluso tres veces por semana, sobre todo al principio. No porque creyera que una sopa pudiera hacerlo todo. Pero sí porque sentía que, a través de ella, me cuidaba desde dentro: le daba a mi organismo ingredientes que podían ayudarle a ayudarse a sí mismo.
Por todo eso le tengo un cariño especial. Porque no es solo una sopa que me gusta. Es una receta en la que he confiado durante casi veinte años y que forma parte de mi historia.
Y quizá por eso, cuando la tomo, no siento que esté comiendo solo una sopa.
Me trae recuerdos de aquella etapa, de la sensación de estar haciendo algo por mí y de todo lo que fui construyendo poco a poco para seguir adelante.
Por eso, para mí, es mucho más que una receta…
Os comparto cómo la preparo yo.
No suelo medir demasiado las cantidades, porque las voy adaptando a lo que tengo en casa y a la cantidad de sopa que quiero preparar.
Ingredientes que suelo utilizar
- tofu
- zanahoria
- brócoli
- puerro
- cebolla
- jengibre fresco en raíz
- cúrcuma en polvo, a ser posible ecológica
- pimienta negra recién molida
- sal
- un poco de aceite de oliva
- 1 cucharadita de semillas de lino recién molidas
Primero rehogo ligeramente la cebolla, el puerro, la zanahoria y el brócoli con un poco de aceite de oliva. Añado también el jengibre fresco cortado fino, la cúrcuma y la pimienta negra recién molida.
No hace falta mucho tiempo, solo lo justo para que las verduras empiecen a soltar aroma.
Después añado agua y lo dejo hervir entre diez y quince minutos.
Cuando las verduras están más tiernas, incorporo el tofu cortado en cuadraditos y dejo que todo se cocine a fuego lento unos diez minutos más, para que coja bien el sabor.
Al final, cuando la sopa ya está casi lista, añado una cucharadita de semillas de lino recién molidas.
También quiero contaros un poco más sobre algunos de los ingredientes que utilizo en esta sopa…
La cúrcuma es una de las especias que fui incorporando a esta receta por todo lo que iba leyendo sobre ella. Contiene curcuminoides, entre ellos la curcumina, un compuesto que se sigue estudiando por su relación con mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios.
La pimienta negra la añado junto con la cúrcuma porque me gusta mucho cómo combinan de sabor. Además, contiene piperina, y hay estudios que han observado que la piperina puede aumentar la biodisponibilidad de la curcumina.
Hace poco descubrí que MD Anderson Cancer Center incluye en una de sus guías de nutrición para pacientes una bebida caliente de manzana, jengibre y cúrcuma llamada Ginger and Turmeric Hot Cider.
Me hizo ilusión encontrar allí una combinación de ingredientes que yo también utilizo mucho en casa. Más adelante compartiré esa receta con calma y dejaré las referencias para quien quiera consultarlas.
Pero la receta tan especial que quería compartir hoy tan especial es esta: la sopa que lleva acompañándome desde hace tantos años.
Y me hace ilusión poder compartirla con vosotros, porque ha sido una de esas cosas sencillas que a mí me han hecho bien y que, después de tantos años, sigue formando parte de mi vida.
Pilar
Para quien quiera profundizar:
• Los alimentos contra el cáncer, Richard Béliveau y Denis Gingras.
• MD Anderson Cancer Center — Nutrition Basics for Patients and Caregivers, receta “Ginger and Turmeric Hot Cider”.
• World Cancer Research Fund — recomendaciones sobre alimentación, actividad física y prevención del cáncer.
• Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria — materiales divulgativos sobre alimentación y cáncer de mama.