Es bien sabido que entre los profesionales de la nutrición y de la salud, hay diversidad de opiniones, en relación a si es recomendable tomar fruta de postre o en cambio se debe comer sólo entre horas, entonces… ¿qué es lo más saludable?

Pues yo os diría que depende… y voy a explicaros el por qué.

Lo primero insistir en lo importante que es para la salud de nuestro organismo, tomar las vitaminas, la fibra y los minerales procedentes de la fruta y de la verdura fresca (a ser posible de temporada y de la zona local, porque contiene menos pesticidas); alimentos todos ellos crudos,  repletos de potentes antioxidantes, de saludables enzimas activas y de sustancias fitoquímicas que actúan como auténticas y potentísimas “medicinas”… y lo mejor de todo, sin efectos secundarios no deseables.

Mi recomendación es que cada día, toméis entre 2-3 piezas de fruta, (excepto si tienes o has tenido cáncer, redúcelo a 1 pieza al día) intentando incluir siempre algún cítrico (naranja, pomelo, limón…), por ser una fuente importante de vitamina C y de eficaces moléculas anticancerosas (los monoterpenos y las flavononas).

Pero… ¿cuándo debemos tomarla?

Uno de los principales motivos, por lo que muchos nutricionistas no recomiendan comer fruta durante o después de las comidas principales, es porque durante la digestión, se pueden producir muchas fermentaciones y con ello muchos gases (es decir CO2), hinchazón abdominal…en definitiva una digestión no natural.

Y esto es cierto en parte… porque depende de que frutas y de cómo se combinen con el resto de alimentos.

¿Qué pasa cuando comemos una comida rica en hidratos de carbono (pasta, patata, arroz…)?

Que su digestión empieza ya en la propia boca, mientras masticamos los alimentos. Y para ello es necesario que se produzca con la saliva, una enzima llamada ptialina, que es la encargada de hacer esta digestión previa de los hidratos de carbono.

Pues bien, cualquier alimento ácido en la boca (limón, vinagre, naranja…), anula la producción de esta enzima, con lo cual, estos alimentos (pasta, arroz…) pasan al intestino sin haber sido digeridos correctamente en la boca, y entonces es necesario que las bacterias intestinales, produzcan unas endotoxinas, para poder fermentar estos hidratos y así terminar de digerirlos. Pero claro, esta digestión o fermentación no es natural, y en consecuencia, se asimilan peor los nutrientes y además se producen muchos gases, es decir CO2, que es un producto de desecho, que el cuerpo debe eliminar porque resulta tóxico para él.

De igual forma, si tomamos azúcar simple durante o después de las comidas (azúcar de mesa, frutas, dulces…), y da igual si son ricas en hidratos de carbono (arroz, pasta etc.) o son ricas en proteínas (pescado, huevos, carne), las bacterias intestinales también producen muchas fermentaciones.

Por estos motivos, en general no se debe tomar fruta (porque contiene fructosa que también es un azúcar), durante o después de las comidas, pero…

Y aquí viene la buena EXCEPCIÓN, hay unas frutas que por su contenido en pectina y en enzimas digestivas, SÍ son saludables combinarlas con las comidas. Y estás frutas son:

*PERA (contiene pectina)

*MANZANA (contiene pectina)

*PAPAYA (contiene papaína)

También deciros, que la PIÑA (contiene bromelaína), si la coméis junto con una comida rica en proteínas, ¡es perfecta!

 
PILAR NAVARRO Bióloga y Nutricionista
PILAR NAVARRO
Bióloga y Nutricionista