Científicamente ya no cabe ninguna duda, de que ciertas sustancias que contienen los alimentos, influyen sobre nuestro estado de ánimo…
¡La Naturaleza es tan sabia, que hasta nos proporciona “alimentos antidepresivos”!
Está demostrado, que estas sustancias, contenidas en los alimentos, actúan sobre los neurotransmisores (son las señales o mensajeros químicos) de las células cerebrales. Aunque hay alrededor de unos cincuenta, uno de los neurotransmisores más conocido y estudiado, ha sido la serotonina, y su relación con los estados de depresión, ansiedad y también de violencia.
Se sabe que cuando los niveles de serotonina en el cerebro son bajos, hay síntomas psiquiátricos. Por ejemplo, las personas deprimidas, agresivas, con baja autoestima, con ciertos trastornos obsesivos y/o compulsivos, e incluso con problemas de insomnio, de irritabilidad o de estrés, por lo general, presentan niveles bajos de serotonina en el cerebro.
¿Qué alimentos nos pueden ayudar a mejorar nuestro “estado de ánimo”?
Los carbohidratos, ayudan a elevar de una forma natural, los niveles de serotonina.
Alimentos ricos en carbohidratos: el pan, la pasta, las legumbres, el arroz, la patata, los cereales…y por supuesto más saludables que sean integrales. Aunque se puede recurrir a los dulces (son azúcares o carbohidratos simples), para aliviar “el bajo estado de ánimo”, sin duda, es más sano comer carbohidratos complejos, como los que te he puesto.
El triptófano es un aminoácido, necesario para que el cuerpo fabrique la serotonina. El problema es que el triptófano es un aminoácido esencial, y eso quiere decir que nuestro cuerpo no es capaz de producirlo. Por lo tanto es necesario aportarlo con la dieta.
Alimentos ricos en triptófano: las semillas de sésamo, la avena, los garbanzos, la calabaza, el plátano, los cereales integrales, la espirulina, el chocolate, los dátiles, los kiwis, los huevos y las carnes (en especial el pollo, el pavo). Ya sabéis, que sobre todo la carne y los huevos, siempre los recomiendo ecológicos.
Hay muchos estudios, que relacionan la deficiencia de selenio con un mayor nivel de ansiedad, depresión y fatiga.
Alimentos ricos en selenio: los cereales (integrales y mejor ecológicos porque contienen más selenio), las nueces (fundamentalmente la nuez del Brasil) y otros frutos secos (almendras y anacardos), los productos marinos (pescado y marisco), los huevos, el ajo, los champiñones, la levadura de cerveza, el germen de trigo, la carne (mejor ecológica) y las verduras procedentes de la agricultura ecológica.
Cada vez hay más pruebas, de que la deficiencia de ácido fólico (vitamina B9), puede contribuir al mal estado de ánimo y a la depresión. El principal motivo es que la deficiencia de ácido fólico, provoca una reducción de los niveles de serotonina en el cerebro.
Según el especialista en trastornos depresivos, Simon N. Young, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de McGill, en Montreal, “los trastornos psíquicos son tanto más profundos cuanto más bajos son los niveles de ácido fólico”.
Alimentos ricos en ácido fólico: levadura de cerveza, germen de trigo, hígado, espinacas, endivias, brócoli, perejil, remolacha, espárragos, legumbres, yema de huevo, nueces, arroz integral, aguacate y bacalao.
Puede parecer sorprendente pero cierto… ¡el ajo levanta el ánimo!, y así lo han confirmado muchas investigaciones, que aunque en un principio estudiaban los efectos positivos del ajo sobre la sangre y el colesterol, observaron este “efecto secundario” en los pacientes de dichos estudios…
.

El ají o chile picante contiene capsicina, una sustancia que estimula la liberación de endorfinas, o también llamadas “moléculas de la felicidad”. Tienen un efecto similar a los opiáceos, es decir un efecto analgésico y de sensación de bienestar…
. PILAR NAVARRO Bióloga y Nutricionista








Hola a todos lo seguidores de este trabajo tan estupendo que con tanto cariño y esmero está haciendo Pilar.
Quiero aportar algo de mi experiencia.
Siempre he tenido problema de estreñimiento. Tomo medicamentos que «se supone» agravan más este problema. Antes de creerte lo que te dicen, es importante «escuchar a tu cuerpo», él te va a decir lo que le va bien, lo que necesita, lo que le va mal.
Hace ya un tiempo, basándome en una recomendación de Pilar, comencé a poner unas semillas de lino, por la tarde, en remojo con agua caliente o templada. Por las noches antes de acostarme me lo tomaba. Casi de inmediato empecé a evacuar de una forma natural y ¡diaria!.
Aparte, todos los días tomo una buena ración de frutas naturales, basicamente naranja, plátano, pera, manzana, limón (bien en zumo, batido o enteras, eso a gusto de cada uno) y también levadura de cerveza con germen de trigo; bebo bastante agua.
Ahora me siento bien, ninguna sensación de hinchazón y totalmente ligera. Ya sé que algunas de las frutas que pongo dicen que estriñen pero yo simpre procuro, como os he dicho, escuchar a mi cuerpo y no dejarme condicionar por lo que se dicen de unos y otros alimentos, es importante experimentarlos y saber como funcionan en tu cuerpo. Es importante conectarte con tu bienestar, descubrir qué necesitas para encontrar un equilibrio general.
Bueno ahí queda, espero que os sirva de ayuda.
Pilar me pidió que compartiera esto con vosotros por si puede servir de ayuda a alguien.
Me gustaMe gusta