En el mundo en que vivimos, donde todo ocurre con demasiada velocidad y donde predomina la continua sensación de que nos falta tiempo, muchas veces, el acto de comer, se convierte casi exclusivamente en una forma de saciar el hambre e incluso en una forma de calmar la ansiedad, sin que seamos conscientes, ni de la cantidad ni de la calidad de los alimentos que aportamos a nuestro organismo.
No sólo es importante seguir una “correcta” alimentación…también es fundamental, hacer una buena combinación de los alimentos, para facilitar la digestión y para que nuestro organismo pueda aprovechar al máximo los beneficios de todos los nutrientes que ingerimos.
Con ello, conseguimos mejorar nuestra calidad de vida, tanto física como psíquica, retrasar el envejecimiento, prevenir y controlar muchas enfermedades que en cierta forma, están relacionadas con la alimentación (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, enfermedades vasculares…e incluso el cáncer), y para mí, lo que es más importante de todo, la satisfacción personal que sentimos cuando nos cuidamos por dentro y por fuera…
Para alcanzar un equilibrio natural en tu organismo, además de aportar todos los nutrientes necesarios y que el metabolismo pueda asimilarlos con la máxima eficacia, es muy importante conocer y adoptar ciertos hábitos, que poco a poco debes incorporar en tu vida diaria.
Cuando seguimos una alimentación equilibrada y sana, cuando somos realmente conscientes de lo que comemos y de cómo lo comemos, y sobre todo cuando en nosotros predomina la calma interior; todo nuestro organismo consigue estar en un auténtico y total equilibrio, que repercute en todos los niveles: salud física, salud psíquica, y también belleza…
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PILAR NAVARROLda. Biología, especialidad de Biotecnología.
Máster Internacional en Nutrición y Dietética Aplicada.
I Técnico Superior Laboratorio Diagnóstico Clínico.

