Cuando estoy en algún pueblo de montaña, caminando en medio del bosque, con esa increíble conexión con la Naturaleza que a veces sucede, y observo las emociones que aparecen en mi, siento que necesito expresarlas.

Y una forma de expresar y compartir esas emociones (que me encanta) es a través del movimiento.

Es increíble lo que se puede llegar a sentir cuando haces esto de forma espontánea, rodeada de naturaleza y de impresionantes montañas. Aunque también experimento lo mismo, cuando estoy, simplemente, en una habitación con una luz tenue, y una música que me llegue al alma…

Siento que tanto Ladakh como Nepal, estos dos lugares tan especiales, me han hecho descubrir la pasión que tengo (y que no sabía), por la danza, la pasión por sentir y expresar mis emociones a través del movimiento, la pasión de hacerlo yo sola en silencio y la pasión de hacerlo en silencio con otras personas.

Esta forma de expresar todas mis emociones, (alegría, enfado, tristeza, euforia…) a través del movimiento espontáneo, es algo que llevo haciendo por más de 10 años. Y siento que es algo que ayuda a equilibrar todo mi organismo, a mantener mi sistema inmune fuerte frente a enfermedades y lo que considero más importante, me permite sentir todas las emociones y a su vez, me permite sentirme mucho más a mi misma…

Pilar