Lo primero que quiero decir, es que, personalmente, no sólo he hecho del aceite de coco, a uno de mis más fieles amigos, es que además siento verdadera pasión por él, y os comparto las razones de tener esta estrecha amistad, que dura ya más de 10 años…

El aceite de coco, que yo utilizo siempre, y que es el que te recomiendo, es el aceite de coco «virgen», mejor ecológico y extraído mediante la primera presión en frío, y que se obtiene directamente de la pulpa blanca del coco (endospermo). Si utilizas este tipo de aceite, de alta calidad, te aseguras que no se ha blanqueado, desodorizado ni refinado, ni se le ha añadido ningún producto químico artificial, como colorantes o perfumes que son perjudiciales para tu salud y que pueden dar lugar a alérgias, irritación y otras alteraciones de la piel.

Y aunque este maravilloso aceite, tiene muchísimos beneficios y diferentes formas de usarlo; gracias a sus excelentes propiedades, en este artículo, voy a compartir, los usos que yo personalmente le doy a mi «fiel amigo»(después de tantos años a mi lado, te puedo asegurar que es realmente un buen aliado para nuestra salud y muy especialmente para la salud de nuestra piel).

Para empezar, he de reconocer que para mi, la propiedad que más me gusta y que destaco de él, y que es una de las principales razones por las que empecé a utilizarlo, es su elevada concentración en ácido laúrico (en concreto un 45% de este acido graso de cadena media), y que le confiere su gran poder medicinal, como «antibiótico natural», como antibacteriano (disminuye la proliferación de bacterias), como antifúngico (puede eliminar hongos), y además es un excelente antiinflamatorio (disminuye la inflamación de la piel, producida muchas veces por infecciones bacterianas).

Y dicho esto… ¿para que lo utilizo?

Para proteger la piel de mi brazo con linfedema:

Es una forma natural, de mantener la piel, hidratada y prevenir posibles infecciones, gracias a su poder como antibiótico y antifúngico. Y además es muy beneficioso por su propiedad antiinflamatoria. Las personas que tenemos linfedema, sea del grado que sea, tenemos un mayor riesgo de padecer erisipela, que es una infección cutánea producida por estreptococos. Y el utilizar el aceite de coco, es una opción estupenda para proteger tu piel de estas posibles infecciones.

Por las noches, con la piel de mi brazo, con linfedema, ligeramente húmeda, me pongo aceite de coco y aprovecho para darme un ligero masaje, con movimientos circulares ascendentes (en un artículo anterior, ya te hablé sobre el linfedema, y sobre lo que yo hago para cuidarlo. Te dejo el enlace aquí: MI LINFEDEMA…después de 15 años)

Para tratar los ezcemas, en la piel:

Realmente desde hace tiempo, que ya no me aparecen estas dermatitis atópicas en la piel. Pero recuerdo muy bien, que cuando aparecían, solía ser alrededor de la nariz y en la barbilla.

Sin ser algo muy grave, era algo muy molesto, porque sentía mucho picor y escozor en esas áreas, aparte de la antiestética descamación de la piel, (algo que no me gustaba, porque los que me conocéis, ya sabéis que soy muy presumida).

Como yo lo usaba, y me resultaba muy eficaz, era, mezclar raiz de jengibre rallado (por su poder antiinflamatorio y antiséptico), con unas gotitas de aceite de coco. Y me lo ponía directamente en las zonas con ezcema.

Para hidratar de forma natural la piel corporal:

Igual que hago para mi lindo brazo, con mi lindo linfedema, también utilizo el aceite de coco de la misma forma…tras la ducha, y con la piel todavía húmeda, me pongo aceite de coco por todo el cuerpo. Te prometo, que usado regularmente (yo lo uso todos los días), tu piel va a lucir mucho más bonita, y si además te sueles depilar con cera  o con cuchilla, vas a prevenir los típicos puntos rojos o irritación de tu piel tras la depilación. 

Para desmaquillarme el rímel de los ojos:

Aunque yo no soy de maquillarme mucho los ojos, si que muchas veces uso rímel para las pestañas, y a veces, cuando aquí en Nepal, es la época del monzón y algunos días llueve con ganitas (por eso, es tan bella y tan especial su Naturaleza), uso rímel resistente al agua. Y después de probar muchos desmaquillantes, el que más me gusta y que utilizo desde hace años, es el ¡bendito aceite de coco!, es genial e hidrata mis pestañas muy bien.

Sé que muchas personas, también lo utilizan como mascarilla para suavizar el pelo, y para hidratar la piel de la cara, como si fuese una crema hidratante. A mi personalmente, no me gusta tanto, pero conozco mucha gente que si lo utiliza y le va genial. Siempre digo, que lo mejor es probar las cosas uno mismo y ver los resultados tras varias semanas de uso.

Pues estos son los usos principales, que yo le doy a mi querido y cercano amigo del alma

«EL ACEITE DE COCO«

PILAR NAVARRO
Bióloga y Nutricionista