Os cuento un poco mi caso…
En el año 2007, me diagnosticaron un cáncer inflamatorio de mama. El protocolo de tratamiento, en la mayoría de los casos con este tipo de cáncer, es comenzar con los ciclos de quimioterapia, para intentar reducir el tumor, antes de la posible cirugía, radioterapia y posterior terapia hormonal (como fué en mi caso) u otras terapias, según cada caso en particular.
En total recibí, 8 ciclos de quimioterapia, muy fuerte y muy agresiva, (al ser un cáncer inflamatorio), y con ello, muchos de los efectos secundarios típicos que tuve, también fueron muy fuertes y bastante molestos. Y aunque mi oncólogo, me daba medicamentos para intentar suavizarlos, lo complementaba con remedios naturales que también me ayudaron mucho. Y algunos de estos remedios, quizás pueda ayudaros a vosotros también.
En mi caso, de todos los efectos secundarios que tuve, los que me resultaron más molestos y frecuentes fueron los siguientes:
- Las naúseas y las ganas de vomitar, especialmente más intensas, durante la semana justo después de recibir la quimioterapia. Lo que más me aliviaba, era tomar muchísimas infusiones durante el día, y tratar de tomar algo, cada hora y media o 2 horas. El tener el estómago vacío, me producía más naúseas. Recuerdo siempre en la mesilla de noche, antes de dormirme, me dejaba preparado una infusión de manzanilla y unas galletas de avena sin nada de azúcar y una manzana o papaya que me sentaban genial. Y si me despertaba a media noche, lo tomaba y eso hacía que me sintiera mejor.
- El sabor a óxido de las comidas. Para esto, masticaba hojas de menta y perejil, muy frecuentemente, y tomaba infusiones también de menta y perejil. Y también, recuerdo que dependiendo de los alimentos, se me potenciaba este sabor, con lo cual, los sustituía por otros.
- Las frecuentes y molestas «llagas» y pequeñas úlceras en la boca. Como consecuencia de la bajada de defensas, a algunos lindos ¨bichitos» (microorganismos oportunistas, como ciertas bacterias y hongos), les encanta aprovechar la situación de cierta debilidad inmunitaria, y deciden instalarse y acompañarnos por un tiempo, en nuestro organismo, y muy frecuentemente en la boca. Para suavizar el dolor y las molestias de estas llagas bucales, recuerdo que mi mejor aliado, era hacer enjuagues bucales, con infusión tibia (no demasiado caliente) de manzanilla, clavo (3 o 4 clavos de especia) y de cúrcuma en polvo (por su efecto, como calmante, antiséptico y potente antiinflamatorio). Otro consejo que puedo daros es lavarse muy bien los dientes después de cada comida (muy importante la higiene bucal), eso si, con un cepillo de dientes extremadamente suave.
- Dolor de garganta. Este efecto, también me acompañó, bastantes meses, durante la quimioterapia. Y os comparto lo que yo hacía, y que me resultaba muy eficaz. Me preparaba la siguiente mezcla, con la que hacía gárgaras varias veces al día:
Para un vaso:
-1 cucharada de manzanilla (cuanto mejor calidad, más eficaz como calmante)
-1 trozito de raiz de jengibre rallado
-1 cucharada de miel de muy buena calidad
-1 cucharadita de postre de polvo de cúrcuma
-1/2 cucharadita de postre de pimienta negra recién molida
-4 o 5 clavos de especia
En próximas publicaciones, seguiré compartiendo, más remedios y cosas que hacía y que a mi personalmente, me ayudaron mucho a paliar y a suavizar, otros efectos secundarios de la quimioterapia.
Pilar