Hoy quiero escribir este post especial, para rendir un homenaje, a uno de mis alimentos «medicina» favorito, y que ha estado a mi lado, por más de 14 años…

«EL JENGIBRE«

Esta raiz, (que es prima hermana de la cúrcuma (por cierto otros de mis alimentos favoritos), esconde en su interior una enorme cantidad de tesoros que nos cuidan y nos protegen de muchas enfermedades.

Os cuento como lo utilizo yo…porque no sólo es para incluirlo en la alimentación…

Todos los días sin excepción me tomo 2 o 3 vasos de infusión de jengibre al día, y siempre siempre, una taza justo antes de dormir (de hecho, es tal mi hábito, que si no lo tomo, siento que me falta algo).

También lo utilizo directamente, a trozitos o rallado, como especia en muchos de mis guisos…lo cierto es que aquí en Nepal, lo utilizan para cocinar casi todos sus platos.

Y otra forma, que ha sido para mi , uno de los descubrimientos más increíbles de esta medicina natural…la he usado muchísimo, todos estos años que estoy viviendo en Nepal, de forma tópica para muchas alteraciones de la piel. Viviendo en nepal, muchas veces no puedo conseguir medicinas de vía tópica, como en España (y digo tópicas, porque he de decir que casi no tomo medicinas por vía oral).

Cortar directamente un trozito de esta maravilla de raiz, y aplicarla directamente en la piel, es un remedio muy potente…la he usado para curar excemas en la cara, herpes labiales, llagas en la boca, hasta orzuelos en el ojo…os prometo que es increíble como actúa, y cómo estas alteraciones e infecciones de la piel, desaparecen mucho antes. Y os lo digo por experiencia propia…

Lo que si recomiendo para las llagas bucales que a veces se producen como consecuencia del tratamiento de quimioterapia, si éstas son muy leves, si se puede usar el jengibre directamente, pero si ya son llagas mas severas, para evitar el escozor, es mejor mezclar infusión de manzanilla y de jengibre a partes iguales, y hacer enjuagues bucales, o bien aplicar con un algodoncito directamente si son llagas más localizadas.

Para los orzuelos en los ojos, aplicar con un bastoncillo un poquito de jengibre rallado y con cuidado de que no entre en los ojos.

Y así es de generosa la Naturaleza, que nos ofrece contínuamente maravillosos regalos…

Pilar Navarro