Estoy sentada tomando un café, en una pequeña, linda y acogedora terraza, justo en frente del lago…
Me encanta este lugar, es una cafetería familiar, muy pequeña, donde puedo estar totalmente sola, y donde me permito disfrutar de «mi momento», simplemente observando la hermosa vista y bebiendo una taza de delicioso café.
Y justo en este momento estaba pensando… es increíble, como si nos «lo permitimos», aunque sea por unos segundos, como si «decidimos» por unos instantes desconectar del «ruido» exterior, es impresionante cómo se puede llegar a disfrutar tanto de algo tan sencillo…
Y estos momentos que me permiten «parar» de la rutina de trabajo diario, son los que me recuerdan lo simple que es la vida, y cómo sin darnos cuenta, muchas veces, por estar metidos en la espiral de nuestros pensamientos, nos la perdemos…
Pilar