.
.
La expresión «mientras hay vida hay esperanza» o su hermana gemela «La esperanza es lo último que se pierde», son frases bien conocidas por todos…
.
Lo que trasmiten estas palabras, es que, a pesar de que en algunos momentos de nuestra vida, nos encontremos en una situación límite, difícil de soportar, con la sensación de que todo se derrumba a nuestro alrededor y de que nosotros nos derrumbamos con ello… mientras uno esté vivo, mientras uno esté en su forma física formando parte de la existencia, siempre hay esperanza de que en un futuro todo pueda mejorar…
.
Y aunque ambas son «frases de consuelo» para los momentos difíciles, sin duda yo me quedo con la frase:
¡MIENTRAS HAY ESPERANZA E ILUSIÓN… HAY VIDA!
.
Y me refiero a tener esperanza e ilusión cada día y cada momento, porque cuando estás esperando a que todo pueda mejorar mañana o pasado mañana o en un mes o en una año o «en toda una vida» (hay quien se muere y todavía esperando), cuando enfocas tu esperanza sólo hacia el futuro, esperando, esperando y esperando… casi sin darte cuenta, lo que realmente ocurre, es que te estás perdiendo «la vida» misma…
.
Y es que, cuando te encuentras en una situación difícil, cómo puede ser el estar pasando por un cáncer… el enfrentarte cara a cara y aceptar la situación, el mantenerte conectado en todo momento contigo mismo, el tener confianza en el tremendo potencial interno que todos llevamos dentro, y sobre todo, el seguir teniendo ilusión por estar aquí, a pesar de las circunstancias, ilusión por aprender y compartir lo que «la vida» te ofrece y te enseña cada día, ilusión por «vivir» intensamente cada momento, cada instante…
.
¡es lo que realmente nos da VIDA!
.
A mí me la da cada día…
.

Bióloga y Nutricionista
