En el CÁNCER… ¿qué puede hacer nuestro sistema inmunológico? y sobre todo…¿qué podemos hacer nosotros por él?
Cuando pienso, (porque estoy convencida de ello), que nuestro cuerpo, si se encuentra en su equilibrio biológico natural, tiene la capacidad suficiente para curarse a sí mismo, me hace ver cualquier enfermedad, incluido el cáncer, con una increíble serenidad y a la vez se me abre un inmenso abanico de posibilidades…y sobre todo, una gran confianza al saber que puedo ayudar a mi propio organismo a conseguir ese equilibrio interior…
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Una de las armas más poderosas, de las que dispone nuestro organismo para protegerse de cualquier enfermedad, (desde un simple resfriado hasta el cáncer), es su sofisticado sistema inmunológico.
Dentro de todo el “arsenal”, del que está compuesto nuestro sistema inmune, (neutrófilos, linfocitos, macrófagos…) hay un tipo de glóbulos blancos muy especiales en la lucha contra el cáncer, y que se llaman “células asesinas naturales” o células NK (NK viene del inglés “natural killer”).
De todos los glóbulos blancos, os menciono las NK, porque luego os incluyo los alimentos que tienen una mayor capacidad de estimular en concreto a estas células…
Estas células NK, una vez detectan las células cancerosas, (o las células infectadas por virus), se pegan a ellas y directamente liberan unas vesículas cargadas con sustancias (llamadas granzimas) que provocan la autodestrucción celular (es decir la célula tumoral se “suicida”). A continuación, estos restos de células cancerosas muertas (o de células infectadas por virus) son recogidos y eliminados por los llamados macrófagos (son otro tipo de células del sistema inmunológico).
Dicho de otra forma, digamos que las células NK, son la primera línea de defensa del organismo contra el desarrollo de enfermedades infecciosas y del cáncer…
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Y actualmente, sabemos (y así lo corroboran muchísimos estudios científicos) que tanto la alimentación, como los factores psicológicos pueden modular, ya sea activando o bien ralentizando, la actividad del sistema inmunitario.
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De verdad, quedaros con esta idea… ¡con la alimentación y con el estilo de vida, podemos ayudar a activar nuestro sistema inmunológico para que funcione de una forma mucho más eficaz!
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Con respecto a la relación entre los factores psicológicos y la actividad del sistema inmune, una de las primeras investigadoras que contribuyeron al desarrollo de la Psiconeuroinmunología, fue la neurocientífica norteamericana, la Dra. Candace Pert.
Como ella misma dijo: «La mayoría de los psicólogos tratan la mente como separada del cuerpo, un fenómeno con apenas conexión con el cuerpo físico. Inversamente, los médicos tratan al cuerpo como desvinculado de la mente y las emociones. Pero el cuerpo y la mente no están separados y no podemos tratar ni entender a uno sin el otro. Investigaciones científicas están demostrando que el cuerpo puede y debe ser curado a través de la mente, y la mente puede y debe ser curada a través del cuerpo”.
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De momento lo dejo ahí, porque este tema me parece muy interesante, y me gustaría más adelante, profundizar más, sobre cómo influyen los sentimientos, la calma interior y las emociones, en el equilibrio natural biológico de nuestro organismo…
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En definitiva de lo que se trata, es de potenciar la capacidad natural de nuestro cuerpo, para protegerse de los tumores. Y lo que está claro, es que hay factores que favorecen un debilitamiento de nuestras propias defensas, y por el contrario, existen otros que fortalecen y estimulan nuestro sistema inmune, potenciando su actividad defensiva.
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Las personas que han tenido o que tienen cáncer, y fundamentalmente las que están recibiendo quimioterapia o radioterapia, es fundamental, mantener un sistema inmunológico fuerte, tanto para ayudar a su cuerpo a frenar el crecimiento de las células cancerosas, como para contrarrestar la bajada de defensas, que es uno de los principales efectos secundarios de dichos tratamientos…
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¿Qué alimentos, nos pueden ayudar a estimular el sistema inmunitario, y a potenciar la efectividad de la quimioterapia?
En la fig.1, he incluido aquellos alimentos que considero más importantes, aunque quiero destacar especialmente a las ¡SETAS! y su increíble actividad como potentes anticancerígenos…
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