Hasta ahora os he dado muchos consejos sobre nutrición… pero en la práctica diaria ¿sabéis realmente cómo incorporarlos, para llevar una alimentación sana?
En la publicación de hoy, quiero insistiros, en lo importante que es para el metabolismo, repartir de una forma adecuada, las calorías que se ingieren con los alimentos, realizando un mínimo de 4 comidas bien repartidas a lo largo del día, dependiendo de los horarios y de los hábitos de cada persona…
Aunque de forma general, os recomiendo cinco ingestas, 3 comidas importantes (DESAYUNO, COMIDA Y CENA), y 2 ingestas ligeras (ALMUERZO Y MERIENDA).
Para repartirlas de una forma adecuada, da igual si os levantáis a las 6 de la mañana que a las 10 de la mañana…porque lo importante es, no estar sin comer nada, más de 3-4 horas seguidas. Y eso se consigue tomando el desayuno al levantarse, la cena entre una hora y media o dos horas antes de acostarse, la comida principal más o menos en medio de la jornada (al mediodía), y los dos tentempiés (almuerzo y merienda) repartirlos más o menos, en medio de las 3 comidas importantes.
Os pongo un ejemplo, de un horario normal:
Las personas que tenéis un horario de trabajo nocturno, o muy diferente, la idea básica es la misma, 3 comidas importantes lo más repartidas posibles, y luego utilizar los dos tentempiés, para evitar estar más de 3-4 horas sin comer nada.
Si aún así, tenéis alguna duda en vuestro horario, me podéis consultar aquí mismo, o en mi dirección de correo: lovesyournutrition@gmail.com
Y por último, también insistir en lo importante que es desayunar, y además hacer un buen desayuno (ver la publicación anterior), que nos aporte la energía y los nutrientes necesarios de buena mañana.
Un buen desayuno, nos ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en sangre, que nos va a permitir controlar mejor el apetito, la ansiedad por la comida, y los típicos “ataques de hambre” a lo largo del día. Y además evita que el metabolismo se desequilibre y se haga más lento, controlando mejor la ganancia de peso corporal.
Y desde luego, tomar un café con prisas y nada más, se aleja mucho de lo que tu organismo necesita para empezar a funcionar cada día…
PILAR NAVARRO Bióloga y Nutricionista
